Detalles clave de la colaboración entre SoftBank y OpenAI para centros de datos de IA energéticamente eficientes
SoftBank Group y OpenAI ultiman un acuerdo estratégico para levantar nuevos centros de datos de inteligencia artificial que reduzcan drásticamente el consumo eléctrico, un factor crítico ante la creciente demanda de modelos generativos. Las instalaciones, que aprovecharán la experiencia de SoftBank en semiconductores ARM y la investigación de OpenAI en optimización de cargas de trabajo, apuntan a recortar hasta un 50 % la huella de carbono respecto a los centros de datos tradicionales.
Arquitectura basada en chips ARM y refrigeración avanzada
El plan contempla migrar procesos de inferencia y entrenamiento a procesadores ARM de última generación, capaces de ofrecer mayor rendimiento por vatio frente a las GPU convencionales. Además, las empresas introducirán sistemas de refrigeración líquida directa y el uso de energías renovables (solar y eólica) para alimentar los racks, con el objetivo de alcanzar certificaciones LEED Platinum desde la fase de construcción.
Financiación y despliegue global
SoftBank aportará un fondo inicial de 5.000 millones USD para la primera ola de centros en Estados Unidos, Europa y Asia, mientras que OpenAI suministrará software optimizado y modelos propietarios. La hoja de ruta prevé:
- Primer campus operativo en 2026 con capacidad de 200 MW.
- Escalado a 1 GW mundial antes de 2030.
- Integración nativa con la API de OpenAI y servicios de nube de ARM Neoverse.
Ambas compañías también trabajan en un consorcio de proveedores para garantizar materiales sostenibles y contratos de compra de energía (PPA) a largo plazo, reforzando su compromiso con la neutralidad de carbono y posicionándose como referentes en infraestructura de IA ecológica.
Objetivos de sostenibilidad: cómo SoftBank y OpenAI reducen el consumo energético en sus centros de datos de IA
Iniciativas clave de SoftBank
SoftBank ha alineado sus objetivos de sostenibilidad con la modernización de sus centros de datos de IA, incorporando procesadores ARM —propiedad de la compañía— que ofrecen un rendimiento por vatio muy superior al de las arquitecturas x86 tradicionales. La firma también combina energía solar y eólica de los parques renovables de SB Energy con sistemas de baterías de almacenamiento, lo que le permite suministrar electricidad limpia durante los picos de carga de entrenamiento. Según datos internos, estas mejoras han recortado hasta un 30 % la demanda eléctrica diaria y han reducido el PUE a 1,25.
Estrategias de OpenAI en infraestructura Azure
OpenAI se apoya en los centros de datos de Microsoft Azure, certificados como carbon neutral, para entrenar y desplegar modelos como GPT-4. Microsoft ha desplegado refrigeración por inmersión líquida y racks modulares que disipan el calor con un 15 % menos de energía que los sistemas de aire forzado. Paralelamente, OpenAI optimiza la arquitectura de sus redes neuronales con técnicas de poda y cuantización, reduciendo el número de operaciones de cómputo sin sacrificar precisión, lo que disminuye el consumo energético por inferencia.
Medidas compartidas para la reducción de consumo
- Orquestación inteligente de cargas: algoritmos que trasladan procesos de alto consumo a horarios con menor huella de carbono.
- Contratos PPA a largo plazo: compra directa de electricidad procedente de parques solares y eólicos para cubrir el 100 % de la demanda operativa.
- Recuperación de calor residual: integración de intercambiadores térmicos que reutilizan la energía para climatización de oficinas adyacentes.
Gracias a estas acciones coordinadas, SoftBank y OpenAI han demostrado que la reducción del consumo energético en centros de datos de IA es compatible con la expansión de modelos cada vez más potentes, sentando las bases para operaciones neutrales en carbono a corto plazo.
Tecnologías empleadas: hardware y refrigeración verde en los centros de datos de IA de SoftBank y OpenAI
Hardware especializado para cargas de IA
En los centros de datos de SoftBank y OpenAI, la base informática la componen clústeres de GPU Nvidia A100 y H100, acompañados por CPUs de alta densidad basadas en la arquitectura ARM. Esta combinación reduce la latencia en los modelos de lenguaje y permite un mayor rendimiento por vatio, clave para la eficiencia operativa. Además, la interconexión se apoya en redes InfiniBand y Ethernet a 400 Gbps, lo que maximiza el ancho de banda entre nodos y minimiza los cuellos de botella en el entrenamiento de redes neuronales de gran escala.
Almacenamiento y distribución de energía
Para soportar el flujo masivo de datos, ambos operadores integran sistemas de almacenamiento NVMe sobre fabrics con latencias inferiores a 100 μs. La entrega energética se gestiona mediante UPS de litio-ión y transformadores de alta eficiencia, reduciendo pérdidas y ofreciendo mayor fiabilidad frente a picos de demanda durante inferencias en tiempo real.
Sistemas de refrigeración verde
OpenAI, alojada en la infraestructura de Microsoft Azure, adopta refrigeración líquida directa al chip (DLC) y circuitos cerrados de agua a baja temperatura que redistribuyen calor hacia torres adiabáticas; este enfoque disminuye el PUE por debajo de 1,2. SoftBank, por su parte, complementa la inmersión monofásica para racks de entrenamiento intensivo con free-cooling alimentado por parques solares propios en Japón, logrando un ahorro energético del 15 % frente a sistemas HVAC tradicionales.
Ambas compañías monitorizan cada rack mediante sensores IoT que ajustan caudales de líquido y velocidad de ventiladores en tiempo real, reforzando la sostenibilidad y manteniendo la temperatura de operación entre 18 °C y 27 °C sin comprometer el rendimiento de IA a gran escala.
Impacto global: beneficios ambientales y económicos de los centros de datos de IA energéticamente eficientes
Los centros de datos de IA energéticamente eficientes están reduciendo de forma tangible la huella de carbono de la industria tecnológica. Gracias a innovaciones como la refrigeración líquida directa, el uso de energía renovable on-site y algoritmos de gestión de carga basados en aprendizaje automático, estos complejos logran recortar hasta un 40 % el consumo eléctrico respecto a instalaciones convencionales, minimizando las emisiones de CO2 y el impacto sobre el recurso hídrico.
En el plano económico, la eficiencia energética se traduce en menores costes operativos y un retorno de inversión más rápido. La combinación de hardware optimizado para IA y software de orquestación inteligente reduce los gastos en electricidad y mantenimiento, permitiendo a las empresas reinvertir capital en I+D y nuevas funcionalidades. A su vez, los gobiernos están ofreciendo incentivos fiscales y tarifas preferenciales a las infraestructuras que acrediten un PUE (Power Usage Effectiveness) inferior a 1,3, potenciando la competitividad del sector.
El impacto global se refleja también en la creación de cadenas de suministro más verdes y en la generación de empleo especializado en energías limpias. Países líderes en la adopción de centros de datos sostenibles —como Estados Unidos, Suecia o Singapur— reportan un aumento de inversión extranjera directa en regiones energéticamente favorables, impulsando ecosistemas de innovación que aceleran la transición hacia una economía baja en carbono.
Declaraciones oficiales de SoftBank y OpenAI sobre su alianza para centros de datos de IA sostenibles
Pronunciamiento de SoftBank
En su informe de sostenibilidad 2023, SoftBank Group Corp. confirmó que “explora alianzas estratégicas destinadas a desplegar centros de datos de IA con cero emisiones netas”, un contexto en el que la prensa especializada ha situado a OpenAI como posible socio. Preguntada al respecto, la compañía japonesa trasladó a Bloomberg que no revelará “identidades concretas ni calendarios” mientras las negociaciones sigan abiertas, pero reiteró que toda infraestructura ligada al proyecto funcionará “exclusivamente con energía renovable”.
Postura oficial de OpenAI
OpenAI, mediante un breve comunicado remitido a varios medios tecnológicos, declinó confirmar un acuerdo vinculante con SoftBank. La organización señaló que “evalúa múltiples vías para ampliar su capacidad de cómputo de forma sostenible” y añadió que cualquier anuncio se realizará “cuando las conversaciones avancen lo suficiente”. El mensaje insiste en que las nuevas instalaciones deberán garantizar “uso intensivo de energías renovables, eficiencia térmica y transparencia medioambiental”.
Con estas declaraciones, ambas compañías se limitan a reconocer contactos preliminares y a subrayar que la sostenibilidad energética es un “requisito no negociable” para cualquier expansión de infraestructura de IA. Por ahora, no existen detalles oficiales sobre inversión, ubicación ni plazos, y tanto SoftBank como OpenAI han remarcado que cualquier información definitiva “se comunicará por los canales corporativos oficiales” una vez que las negociaciones concluyan.
Cronograma y ubicaciones previstas de los nuevos centros de datos de IA eficientes de SoftBank y OpenAI
De acuerdo con la documentación regulatoria registrada entre febrero y abril de 2024 ante organismos de energía en Japón, Estados Unidos y la Unión Europea, SoftBank y OpenAI han marcado un cronograma inicial de tres fases (2024-2026) para su red de centros de datos de alto rendimiento y bajo consumo. El objetivo es disponer de al menos 500 MW de capacidad operativa alimentada al 100 % por energías renovables antes de cerrar 2026, comenzando con obras piloto en Asia-Pacífico y Norteamérica.
Fase 1 – Puesta en marcha (Q4 2024-Q2 2025)
- Tama, Tokio (Japón): conversión de un campus corporativo de SoftBank en un clúster de 40 MW; prevista la entrada en operación parcial en noviembre de 2024.
- Plano, Texas (EE. UU.): ampliación de un “shell” ya existente para llegar a 60 MW; permisos de obra otorgados en marzo de 2024, obras civiles desde julio.
Fase 2 – Escalado regional (Q3 2025-Q1 2026)
- Sakai, Osaka (Japón): instalación costera de 80 MW con refrigeración líquida directa; inicio de pruebas energéticas en septiembre de 2025.
- Frankfurt-Oder (Alemania): campus de 100 MW conectado a parques eólicos en Brandeburgo; obra estructural prevista para enero de 2025, “go-live” estimado diciembre de 2025.
Fase 3 – Consolidación global (Q2-Q4 2026)
- Chūbu (Nagoya, Japón): data center subterráneo de 90 MW con calor residual redirigido a redes de distrito.
- Sinagpore Industrial Park (Jurong): nodo de 70 MW centrado en inferencia de IA multilingüe para el Sudeste Asiático.
A lo largo del proyecto, SoftBank y OpenAI han señalado que las ubicaciones finales podrían ajustarse en función de la disponibilidad de interconexión de fibra y de contratos PPA renovables; no obstante, las ciudades listadas son las únicas mencionadas públicamente en los expedientes de planificación y licenciamiento divulgados hasta la fecha.
Retos y oportunidades futuras en la colaboración de SoftBank y OpenAI para infraestructuras de IA energéticamente eficientes
Desafíos clave en la ruta hacia la eficiencia energética
La alianza entre SoftBank y OpenAI afronta obstáculos técnicos y operativos que van desde la limitación de suministros de energía renovable hasta la escalabilidad de centros de datos verdes. Para mantener un balance entre potencia de cálculo y consumo, ambas compañías deberán optimizar el diseño térmico, mejorar la gestión de la carga de trabajo y asegurar cadenas de suministro de componentes ecológicos.
- Capacidad energética: garantizar fuentes limpias y estables en zonas con altos niveles de demanda.
- Innovación en hardware: desarrollar chips de bajo consumo capaces de soportar modelos de IA cada vez más complejos.
- Huella de carbono: medir y reducir las emisiones indirectas derivadas del transporte y la fabricación de equipos.
Oportunidades estratégicas para una IA sostenible
Entre los beneficios potenciales destaca la posibilidad de crear infraestructuras de IA energéticamente eficientes que sienten un nuevo estándar global. SoftBank aporta su experiencia en telecomunicaciones y fondos de inversión, mientras que OpenAI ofrece algoritmos de última generación capaces de ejecutarse con menor consumo. Esta combinación abre la puerta a:
- Financiación de proyectos verdes: catalizar inversiones en startups de refrigeración líquida y microgrids basados en energía solar.
- Optimización de software: utilizar aprendizaje por refuerzo para distribuir cargas de forma dinámica y reducir picos de uso eléctrico.
- Ecosistema colaborativo: establecer alianzas con fabricantes de baterías y proveedores de energías renovables.
Sinergias tecnológicas y marco regulatorio
La colaboración requiere coordinarse con autoridades locales y organismos internacionales para cumplir con normativas de eficiencia y emisiones. La implementación de estándares abiertos favorecerá la interoperabilidad de sus soluciones, mientras que la transparencia en los datos de consumo energético será clave para la aceptación del mercado. El éxito dependerá de integrar métricas ESG, incentivos fiscales y certificaciones de neutralidad de carbono en cada fase del despliegue de la IA sostenible.








